Ejemplos y casos de uso 2 min de lectura

Dar acceso temporal a un colaborador externo

El supuesto: una empresa de protocolo, una agencia o un compañero de otra delegación tiene que trabajar en un evento concreto y en nada más.

  1. Asegúrate de que tiene usuario en Stela y un rol con los permisos de las pantallas que va a usar. Sin permiso de rol, el ACL no le abre nada: son dos capas distintas.
  2. Abre el evento y pulsa Acceso.
  3. En Usuarios, busca a la persona por nombre o correo y añádela.
  4. Dale Escritura. Deja el Borrado para quien deba poder eliminar el evento, que casi nunca es un externo.
  5. Pulsa Aplicar.

Con eso ve ese evento y sus secciones —programa, invitados, espacios— y no ve el resto de eventos restringidos de la casa.

Cuando termina el trabajo

Quítalo de la lista del evento: abre Acceso, pulsa la ✕ de su fila y Aplica. El evento queda como estaba para todos los demás.

Este es el caso que justifica usar una entrada de usuario en lugar de grupo: es una excepción con fecha de caducidad, no una regla de organización.

Ojo con el evento sin restringir

Si el evento no estaba restringido —no tenía a nadie en su lista—, añadir al externo lo cierra para todos los demás: el resto de la organización deja de verlo de golpe. En ese caso, antes de aplicar, añade también al grupo de usuarios que lo estaba trabajando, o al que deba seguir viéndolo con Lectura.

Es el efecto secundario que más sustos da, y viene de la regla básica: el primero que entra en la lista restringe el registro.

Errores frecuentes

  • Darle acceso al grupo de la casa en lugar de a su usuario. Le abre todo lo del grupo, no solo el evento.
  • Dejarlo en la lista para siempre. Nadie revisa las listas de acceso de eventos pasados. Quitarlo al terminar cuesta diez segundos.