¿Qué pasa con quien llega sin invitación?

Stela contempla el caso: la Monitorización del evento cuenta, además de los que han llegado y los que faltan, los que han venido sin invitación.

No es una anomalía del sistema, es un hecho normal de cualquier acto: acompañantes que nadie declaró, personas invitadas por teléfono a última hora, cargos que se incorporan sobre la marcha.

Qué se puede hacer en la puerta

Depende de la decisión organizativa, no de la aplicación:

  • Registrar la entrada de todos modos, si el acto lo permite. Queda contabilizada como asistencia sin invitación y el recuento final es real.
  • Añadirlos como invitados en ese momento, si va a hacer falta emitirles acreditación o llevarlos a un sitio concreto.
  • No dejar pasar, en actos con aforo cerrado o control de seguridad.

Decídelo antes, no en la puerta

Es lo importante de este artículo. La persona de la puerta necesita saber de antemano qué hace cuando aparece alguien que no está en la lista, y a quién llama si duda. Improvisarlo con una cola delante sale mal siempre.

Por qué conviene registrarlos igualmente

Porque el recuento de asistencia es un dato de la memoria del acto, y también un dato de seguridad: en un espacio cerrado importa saber cuánta gente hay dentro de verdad, no cuánta estaba invitada.

La lección para el acto siguiente

Un número alto de asistentes sin invitación indica normalmente que faltó pedir los acompañantes en la confirmación. Se corrige con un formulario de aprobación que los reclame antes de dar la plaza por buena.