Cargo y persona son cosas distintas
Es el concepto que hay que entender antes que ningún otro, porque de él depende que la base de datos aguante el paso del tiempo.
El cargo es la plaza: «Alcalde de Zaragoza», «Director General de Protocolo». Existe con independencia de quién la ocupe, cuelga de un grupo y tiene su propio orden de precedencia y su propio tratamiento.
La persona es quien la ocupa hoy: un nombre, unos apellidos, una foto, un documento de identidad. Puede ocupar varios cargos a la vez, o ninguno.
En Stela se crean por separado y luego se relacionan. Los cargos se dan de alta dentro de su grupo; las personas, en autoridades. Después se asigna a cada persona el cargo o los cargos que ostenta.
Por qué se hace así
Porque los cargos se relevan y las personas no desaparecen. Cuando cambia el alcalde:
- El cargo sigue siendo el mismo, en el mismo grupo, con la misma precedencia y el mismo tratamiento.
- La persona anterior sigue en tu base de datos, con su histórico.
- Solo cambia quién ocupa la plaza.
Si mezclaras las dos cosas, cada relevo te obligaría a rehacer precedencias y tratamientos, y perderías el rastro de quién estuvo antes.
La consecuencia práctica
Cuando invitas a alguien, invitas a una persona por un cargo. Esa es la razón de que Stela te pida elegir el cargo si tiene varios, y de que un invitado sin cargo asignado dé problemas: sin cargo no hay tratamiento protocolario, ni precedencia, ni agrupación en los listados.
Lo tienes en por qué un invitado aparece con el botón azul.
